Adopciones

en adopción Primito (Primi)

Hay una casa de campo detrás de mi urbanización, donde alimentan eventualmente a unos gatos, pero sin esterilizarlos y sin atenderlos debidamente.
Primi, un gatico de la colonia, empezó a venir por mi casa hace un año aproximadamente, para comer.
Un día, el gatico llegó herido, y lo cogí para llevarlo al veterinario. Aproveché para castrarlo, y le hice los tests (negativo FIV y FeLV), y ya está curado de su herida.
Primi ha ido ganando confianza, siendo cada vez más cariñoso y ronroneador. Le gusta muchísimo jugar y va entendiendo que ya no tiene que estar luchando todo el día por territorio, comida y agua. Se ha ganado el derecho a vivir en un hogar. Ojalá lo encuentre pronto.



en adopción JOB

Hola, me llamo JOB, es el nombre que me pusieron cuando me rescataron.
Nací en una colonia cerca de la playa (un pueblo cerca de la playa), y debo haberme perdido de mi mamá y de mis hermanitos, porque tenía los ojitos enfermos, y no veía….
Mientras deambulaba por la carretera, perdido, tuve suerte, y me encontró mi mamá de acogida, quien me llevó al veterinario. Me pusieron tratamiento.
Ya estoy sano y recuperado, he engordado.
Busco una familia que me quiera mucho, soy muy bueno y cariñoso. Me gusta jugar con otros gatitos y me llevo bien con los perros.
Donde estoy, sé que es temporal porque allí tienen más gatos y no me puedo quedar


en adopción Baldomero (Baldo)

Baldomero es un gato singular. Le gusta mucho estar con la gente y restregarse en sus piernas, pero no le gusta que lo acaricien demasiado, sólo que le toquen un poquito la cabeza.
Es muy descarado y no se suele esconder cuando vienen desconocidos. Seguramente, esto es porque ha vivido muchos años en la calle y se ha acostumbrado a ver muchas personas diferentes a lo largo de su vida.
Es muy tranquilo. Ni te enteras de que está en casa y lo que más le gusta es estar a tu lado.

Su historia no será muy diferente de la de otros gatos. Lo abandonaron siendo muy joven, probablemente porque arañaba los muebles o marcaba la casa, quien sabe…
El caso es que acabó en un jardín donde los vecinos le ponían de comer y lo acariciaban.
Pero la vida en la calle es dura, se llenó de parásitos y contrajo varias enfermedades que lo dejaron al borde de la muerte.
Un buen día, la hija de unos amigos que son invidentes lo vio y le dio muchísima pena, pero no lo podían adoptar porque los padres no podían cuidar del animalito, ya que se podrían tropezar con él y hacerle daño o caerse ellos.
La niña pidió que por favor le ayudara y lo acogí en mi casa. Después me enteré de que hubo gente que quiso adoptarlo, pero al llevarlo al veterinario y enterase de que era positivo en leucemia, lo volvían a dejar en la calle.
Ahora busca un hogar definitivo donde se sienta seguro y querido por su familia.


en adopción Tigretona (Camada Cabo de Palos)

A esta gatita preciosa le encanta jugar y explorar todo.
Es muy pequeña, pero siempre tiene fuerzas para divertirse con sus hermanos.
Necesita un poco de ayuda con el biberón, pero sin duda será muy feliz, sobre todo si alguien como tú la adopta.
Forma parte de una camada, instalada en un patio en el que corre peligro por todos los coches que en verano frecuentan la zona.
Tiene la cola larga. Se lleva bien con humanos y con gatos. Con perros, se desconoce.