Adopciones

en adopción Figaro

Sólo Adopciones Nacionales.
Fígaro forma parte de una camada de ocho gatitos. Su madre es una gata salvaje que, a pesar de ser muy buena y aceptar medianamente la presencia humana, aún no la hemos podido capturar para castrar. Fígaro es un gato robusto, el más grande su camada. Es un gato tímido que se porta muy bien. Para sacarlo de su timidez sólo hay que ponerle delante la comida húmeda que tanto le gusta o algún cordel para jugar con él. Es un grandullón adorable y bonachón, nunca se mete en peleas con sus hermanos. Le gusta estar tranquilo a la sombra de las plantas o al solecito cuando hace frío.


en adopción Caramelo

Sólo Adopciones Nacionales.
Caramelo forma parte de una camada de ocho gatitos. En realidad, se trata un gatito adoptado. Lo abandonaron junto a su hermano, Dorito, y enseguida fue aceptado por la mamá de los otros gatos de la camada. Es por eso que tiene un vínculo muy especial con Dorito. Se pasan el día juntos y siempre duermen los dos juntos. Caramelo es más vivaracho. Le gusta jugar con los gatos mayores de la casa y correr detrás de las ardillas. Es un gato muy bueno. Al principio era algo tímido con los humanos, pero con muchos mimos (y alguna chuche!) coge confianza.


Ficha: Sasha

Sasha es una de las gatitas


en adopción Lolo

Lolo acaba de perder a su tutora y está muy triste. Quiere encontrar una casa donde lo cuiden, lo mimen y lo quieran tanto como lo quería su mami humana. Lolo es un perro adulto y tranquilo al que le gusta dar paseos tranquilos. Es bueno y sociable. ¿Quieres que forme parte de tu familia? Él está dispuesto a darte un montón de amor.

ADOPCIONES SOLO NACIONALES


en adopción Luke

Reservado TH.

Hace unos días, sorprendí a Luke observándonos a través de la ventana.
Imaginé que se preguntaba cómo se viviría en un sitio donde los gatos son bien recibidos, donde juegan, duermen, comen y reciben cariño.
Luke estuvo rondando a los alrededores de la casa, acercándose durante unos cuatro días por la noche y comiendo el pienso que pongo a los gatos callejeros.
Luego, desapareció un par de días, pero al tercero lo volví a ver y esta vez parecía que Luke tenía decidido que quería tener ese estatus de gato de casa: Abrí la puerta de la cocina y Luke entró en la vivienda. Cerré la puerta y ya no pudo volver al infierno.
Luke tiene unos ojos azules preciosos, y consigue con su mirada todo lo que quiera.
No sé si le han pegado porque lloraba un poco asustado cuando lo acaricié, pero ahora que ha conseguido una cama con cojín y algo de pescado, se nota que ya no quiere salir de casa. Bueno, seguro que querrá salir si encuentra un hogar donde lo quieran y lo mimen como él se merece